
En un post anterior contábamos una historia que, si bien con variaciones, se conoce en muchos países pero que no se ha podido confirmar su veracidad en ninguno de ellos. Sus características permiten encuadrarla dentro de las leyendas urbanas. Estos son cuentos o relatos con algo de sobrenatural o muy insólito, que en general son contadas por personas que dicen conocer otra persona que conoce a los protagonistas. Veamos otra de las más conocidas.
Una familia va de viaje a un lugar exótico. De un modo totalmente casual encuentran un pequeño perro muy cachorro. Está solo y es muy evidente que tiene apenas unos días de nacido. Inmediatamente se encariñan con el animal, y lo adoptan sin dudarlo. Se esfuerzan mucho para que el perro sobreviva, ya que es muy pequeño, pero al final lo consiguen.
De regreso a casa, el perro crece, aunque no demasiado. Se muestra algo diferente a los demás perros, menos sociable. La familia igualmente lo quiere mucho y lo cuidan muy bien. Pasados los meses el perro es sin duda muy feo y no muy simpático, pero las cosas van relativamente bien.
Un día, casi toda la familia sale y queda uno sólo de ellos con la extraña mascota (en otras versiones salen los padres y quedan los niños solos). Al regresar encuentran un desorden absoluto, y en un rincón el cadáver de quien había quedado sólo junto al perro. Todo muestra de un modo indudable (y aquí el cuento suele ser muy detallado, pero omitiré esa parte) que el autor de la tragedia es el perro. La policía viene inmediatamente y llama a un veterinario para que pueda dormir al perro y poder examinar mejor la escena.
El veterinario inmediatamente determina que el perro no es un perro, sino una especie de animal salvaje sumamente rara. En muchos de los cuentos lo llaman el perro-rata.
Honestamente esta historia no sobrevive el menor análisis. Por citar un solo ejemplo, a ningún país se permite ingresar un animal sin documentación y examen de veterinario, incluso cuarentena.
Imagen: animales-en-extinción.com













