
Los gatos son animales sumamente limpios. Si observamos a nuestro gato veremos que dedica muchas horas por día al acicalamiento. Esto incluye principalmente lamerse con prolijidad todo su pelaje. El problema es que en ese procedimiento traga mucho pelo, que puede provocar a la larga serios problemas digestivos.
Quienes tienen gato han visto alguna vez como vomitan una desagradable cantidad de pelo. Y eso es en el mejor de los casos, ya que al vomitar solucionan el problema. Pero si no lo hacen, esa cantidad de pelo puede obstruir su tránsito digestivo lo que puede matar al animal. También es posible ver como un gato come plantas de un modo insistente. En realidad es un intento para provocar el vomito, que el animal hace de forma instintiva.
Cualquier veterinario os puede contar que normalmente ve una serie de casos similares cada año.
Sin embargo, y como en todos los casos, tomando algunas medidas preventivas podemos evitar problemas tan serios, con un mínimo de esfuerzo. En un post siguiente veremos cuales son esas medidas.
Imagen: flickr.om













