
Desde aquí no nos cansamos de marcar la importancia de detectar alteraciones de salud en nuestra mascota de forma precoz. El perro no puede expresarse y de nuestra capacidad de observación depende permitir hacer diagnósticos precoces.
Los problemas de tránsito intestinal en los perros son muy comunes. Las alteraciones pueden ser en cuanto a la velocidad (tránsito lento o acelerado) o a las características propias de las materias fecales (aparición del elementos extraños como parásitos visibles o alteraciones en el color importantes).
Cuando el tránsito se acelera y el perro tiene diarrea, es fácilmente visualizable. La consulta al veterinario se impone en forma inmediata, ya que puede tratarse de algo serio y el perro puede deshidratarse bruscamente.
El tránsito lento requiere de una cierta observación de nuestra parte. Si pasan días y el perro no defeca seguramente estamos en problemas. También se impone una inmediata visita al veterinario.
Imagen: adiestradorcanino.com













