
La epilepsia es una disfunción neurológica (muchas veces por exceso de energía acumulada) que aparece repentinamente para luego convertirse en una afección repetitiva y peligrosa. En las crisis notarás que el cuerpo produce una intensa actividad muscular descoordinada que es consecuencia de los envíos desde el cerebro hacia los ramos nerviosos y de allí a los músculos.
Existen los episodios incoordinados en el encéfalo, que pueden ser motivados por sustancias tóxicas, anormalidades genéticas u orgánicas o desbalances metabólicos que se desarrollan en convulsiones o temblores que luego producen un gran cansancio en el cuerpo y una lenta coordinación para la activación cerebral. Así mismo en los perros puede presentarse como secuelas del moquillo, tumores cerebrales, fallas hepáticas o cardíacas, diabetes u otros traumas; hay como en los humanos tres etapas o componentes en un ataque:
- aura: proviene de la corteza cerebral, manifiesta inquietud, nerviosismo, alteración física donde el animal cae de costado con gran rigidez y pedalea hasta puede perder el control de esfínteres
- ictus: es cuando el perro corre sin rumbo y choca bruscamente con objetos y luego repentinamente se produce la crisis que tiene una duración variable
- post ictus o depresiva: el animal entra en un sueño sea liviano o profundo y puede durar horas y al despertar presentar signos de confusión, no responder a estímulos del ambiente y en ocasiones quedar ciego.
La epilepsia canina suele presentarse generalmente cerca de los dos años de edad aunque este dato es variable, y ocurre que en pocas ocasiones el dueño percibe la anomalía como una crisis epiléptica sino que se asocia con otros desórdenes habituales. No esperes para concurrir al veterinario a que las crisis sean reiteradas pues se dañará su cerebro, verás que le harán muchísimos estudios para poder establecer un diagnóstico concreto y así poder indicar un tratamiento acorde al tipo de epilepsia que está desarrollando.
Si los perros tienen ataques epilépticos cortos, poco violentos y poco frecuentes, el profesional le receta un anticonvulsivo pero si de modo contrario son intensas y con mucha frecuencia se le dará el mismo remedio pero con características diferentes como los que producen la sedación de las neuronas del encéfalo; si bien no hay datos precisos de los factores desencadenantes puede ser la extrema tensión, un efecto hormonal o una excitación por circunstancias diversas los disparadores de las crisis. Hay razas más propensas a padecer esta enfermedad: pastor alemán, san bernardo, beagle, setter irlandés y poodle francés … es decir, no es que otros caninos no sufran ataques de epilepsia.
Sugerencia: Cuida a tu perro y estate atento/a a las conductas o comportamientos agresivos, pues en muchas ocasiones son desencadenantes de la sintomatología de los futuros ataques.
Imagen: Sobreperros













