En las minas de carbón se introducían canarios para saber si el ambiente estaba cargado de gases tóxicos y cuando moría asfixiado, los mineros debían salir para no contaminarse por los gases. Hoy en día los anfibios son utilizados para determinar las consecuencias del deterioro del planeta; y actualmente la extinción de las ranas llevaría a un caos de todos los ecosistemas.
En los tiempos actuales muchas especies están en peligro, pero en particular “las ranas” es una de las listadas en el puesto 23, en índice de peligrosidad de extinción entre las especies particulares. Ellas son para uso curativo y de preservación de las mismas para equilibrar el ecosistema, del cual formamos parte.
Son muchos los puntos que afectan la vida de los anfibios en nuestro planeta tierra: el cambio climático, la pérdida de espacio natural para crear su hábitat, la contaminación de los ríos, la agricultura que utiliza productos altamente químicos, hongos devastadores u otros tipos de parásitos y la trucha que devora renacuajos. La Unión Internacional para la Conservación de la Biodiversidad ha calificado el hecho como el de mayor gravedad hasta el momento y la pérdida más notoria en la diversidad biológica; pues bien, es importante saber que las ranas cumplen una función reguladora en la agricultura ya que consumen toda clase de insecto.
En la ciencia en general y en la medicina vale destacar que una de las especies que está en extinción es aquella que podría contener la cura para el cáncer, pues su piel proporciona proteínas curar enfermedades cutáneas y en recientes investigaciones encontrarás que: el estudio de sus toxinas para protectores solares, nuevos antibióticos, el cáncer de colon, tratamientos para el alzheimer y enfermedades cardiovasculares. La rana dardo, segrega una toxina 200 veces más fuerte que la morfina sin provocar la adicción de esta última; pero su especie está siendo destruida como consecuencia de la gran desforestación.
Como consecuencia de esta situación límite en la que se encuentra la biodiversidad, científicos de Estados Unidos y Australia están trabajando en conjunto para poder tomar medidas extremas: están creando desde el 2004, “El Arca de los Anfibios”, es un proyecto de conservación de especies de ranas (previendo la extinción), en el que también colaboran otros países. Es una estrategia de conservación fuera de su hábitat natural, donde se mantiene de 300 a 500 ejemplares en cada nación, con el objetivo de curarlas del hongo y aislarlas de la infección y desde el 2008, las ranas y sapos están siendo protagonistas del panorama ambiental y objeto de múltiples campañas en el mundo.
Imagen: El Salvador













