
En un post anterior veíamos algunos aspectos importantes a tener en cuenta a la hora de elegir un profesional para nuestro perro. La necesidad de visitar un veterinario es un hecho, ya que como mínimo necesita sus vacunas anuales. Debemos tomar en cuenta costos, accesibilidad y un buen nivel de comunicación. Prever un sistema de emergencia nos dará mas tranquilidad.
Una vez elegido el profesional es hora de llevar nuestra mascota. Algunos veterinarios visitan a los perros en sus casas. En algunos lugares muy apartados y sin buena locomoción, es la única opción. Pero lo ideal es llevarlo a la veterinaria, y que el perro comience a familiarizarse con el lugar.
Hay dos ventajas especiales por el hecho de hacer esto. En primer lugar, el perro en casa puede ponerse más difícil de manejo, porque está en su territorio. En la veterinaria, en general, tienen un comportamiento más fácil. La segunda ventaja es que si el perro se acostumbra a ir sin miedo y sin problemas, el día que esté enfermo, no será un stress adicional ir a un territorio que no conoce.
La mayoría de los perros se sienten más cómodos si los dueños están con ellos en la consulta. Otros pocos, no. Se portan mucho mejor si los dueños esperan afuera.
Si nuestro perro está enfermo, es muy importante llevar anotado todo lo que nos ha llamado la atención. Llevar las cosas por escrito nos evita olvidos, y además agrega un orden a la aparición de los síntomas, lo que puede ser muy orientador para el profesional.
Imagen: conciencianimal.org













