
Los asiduos lectores de este blog ya conocen de sobra la simpatÃa que cada uno de los que aquà escribimos tenemos por las mascotas y cuáles son nuestras favoritas; los más memoriosos incluso recordarán qué mascota tiene cada uno de los diversos blogger del sitio; aunque, claro, también están los que no retienen este tipo de información porque ciertamente no es demasiado trascendental recordar un dato asÃ.
Para los que deseen saberlo o para los que no lo recuerden, una vez más diré que mis favoritos son los gatos, incluso en mi hogar hay una única mascota y es nuestra gatita Dylan, quién además ilustra este artÃculo.
Esta preferencia tiene más de un motivo, lo más común es que escojamos una mascota que se adecue a nuestro estilo de vida y a nuestras personalidades; sinceramente muchas veces decimos que Dylan es de nuestra familia ya que hasta el carácter de mis hijos ha heredado⦠aunque eso suele ser motivo de suspicacias para los que no aman a las mascotas y no creen en estas cosas.
También nos ha tocado enfrentar visitantes que nos han dicho abiertamente que no les gustan los gatos, y que prefieren que la apartemos de ellos; obviamente como buenos anfitriones hemos hecho lo que corresponde pero no es algo muy simpático que esto suceda. La gente que suele preferir los perros en lugar de los gatos argumentan que es por una cuestión de protección, que los perros son más guardianes y que en caso de que entrara un extraño a sus hogares su perro los defenderÃa.
Lo que nunca he entendido es por qué piensan que un gato es menos protector⦠Y para derribar este viejo argumento, de muestra basta un botón⦠o mejor dicho: ¡un vÃdeo!
He aquà la muestra de lo extremadamente protector que puede ser un gato en el hogar:
Y si no te has convencido con esto, al menos seguramente te ha robado una sonrisa⦠¿o no?













