
Hace siete años, el papá de mi hija le hizo un regalo espectacular: una coneja. Eso sí, para tenerla en mi casa, no en la de él. Por lo tanto, hace siete años que cuido a una gorda y exigente mascota, que si bien es un animalito muy cariñoso, da mucho, pero mucho trabajo.
Siguiendo todos los consejos que conseguí, le compré una jaula adecuada para estar en el interior de la casa, y decidí soltarla lo más posible. Si bien es capaz de aprender algunas cosas, nunca aprendió a parar de comer todo lo que se le interpone: cables, muebles, papeles. Es necesario advertir que saltan más de lo que uno piensa, y por lo tanto, acceden a lugares no previstos.
Redecoró buena parte de la ropa de cama de la casa, con unos coquetos mordiscones. Cambié de estrategia y le construí una muy amplia jaula en el jardín, donde pasa todo el día, y la cambio a la jaula de adentro en las noches. Pero para mantenerla entretenida, tanto en una como otra, siempre cuido de ponerle objetos que pueda mordisquear, cambiar de lugar, etc. En general le pongo cajas de cartón, que le dan mucho trabajo deshacer y la mantienen activa.
Reconozco que no es muy inteligente, pero es perseverante. Tiene una sola idea cada tanto, y se aferra a ella furiosamente. Puede ser que se le ocurra mover todas las cajas a un rincón de la jaula… y eso le lleva tiempo y trabajo. Después opta por deshacerlas con mucho entusiasmo. La idea que jamás abandona es la de comer. Come mucho… todo el tiempo, y su silueta lo demuestra. Cuando se excede la pongo a dieta y no le gusta. Hace ruido con las cajas hasta que la alimento. Toma mucha agua, y si hace calor, se moja.
Nunca se enfermó, es especialmente sana. Pero es importante estar atenta a sus necesidades: siempre tiene que tener agua fresca a disposición, una muy buena higiene de las jaulas y prestar atención a sus comidas. La base es alimento balanceado, pero le agrego siempre alguna fruta como manzana, y verduras de hoja verde, sobre todo lechuga y, por supuesto, zanahorias. Algo que aprecia es el pan bien duro, que le lleva tiempo comer. Otro punto importante es el cuidado de las uñas, ya que no las desgasta lo suficiente en el piso de césped de su jaula, y cada tanto las recorto un poco.
No es necesario que os cuente que ninguno de estos trabajos los hace la “feliz propietaria” de la coneja, pero todos nos hemos encariñado mucho con ella, y la disfrutamos.
Imagen: flickr.com












