
Como bien reza el dicho: “sobre gustos no hay nada escrito”, y cuando hablamos de mascotas este dicho nos cae como al dedillo.
Podemos encontrarnos con tantos animalitos exóticos que para cualquiera de nosotros quizás sería imposible imaginarlo como mascota para nuestra familia, y que sin embargo, para otras personas son los escogidos para criar en su hogar.
Tal el caso de los erizos o Pigmeos Africanos, una especie muy bonita derivada de la cruza entre los erizos de panza blanca (Atelerix albiventris) y los erizos de Algeria (Atelerix Algirus).
Estos encantadores animalitos tienen la característica de ser sumamente dóciles y es prácticamente imposible que uno de ellos muerda a sus dueños. En cambio, los erizos egipcios o de orejas largas suelen comportarse de forma más agresiva y por eso no son aconsejables como mascotas domésticas.
Como toda cría de mamífero, lo ideal es adquirir un erizo al poco tiempo de que este haya sido destetado, este tiempo generalmente es entre las 6 y 8 semanas de vida; debido a que para ese momento los erizos suelen ser totalmente independientes de su madre y se pueden adaptar con mayor facilidad a su nuevo hábitat y dueños.
Estos pequeños animalitos tienen un temperamento un tanto solitario y parco, por lo que no son muy adeptos a las caricias, aunque como todo animalito suele acostumbrarse con el tiempo a ellas.
Todos nos preguntamos cómo se hace para sostener en nuestras manos a un erizo sin ser picado por sus largas púas, simplemente hay que colocarlo sobre la mano y dejar que él sólo se desenrosque; mantener la mano quieta y permitirle explorarla hasta que logre sentirse seguro y cómodo. Siempre recuerda dejar que huela tus manos antes de tomarlo, el reconocimiento es fundamental para estas criaturas.
Para alimentarlo recuerda que tu nueva mascota es un insectívoro, por lo tanto, lo ideal sería salir de caza y proveerle insectos vivos; pero como sabemos que esto suele ser un gran inconveniente se puede sustituir por alimento para gatos pequeños y alimento enlatado para perros, alternándolos para equilibrar su dieta.
Es vital que proveas a tu erizo de agua limpia y fresca en un bebedero colgante.
Aliméntalo una sola vez al día, preferentemente al anochecer; si sobra alimento al día siguiente retíralo por la mañana.
Y por sobre todas las cosas, disfruta observándolo porque cuando lo dejas hacer puede resultar una mascota de lo más divertida.













